Software de gestión · Chile
Control de inventario para hoteles, resorts y restaurantes. Qué hay, dónde está, cuánto vale y quién lo movió — sin planillas sueltas y sin depender de la memoria de nadie.
| Producto | Saldo | Mínimo | Estado |
|---|---|---|---|
| Carne molida | 11,5 kg | 20 kg | Pedir 8,5 |
| Crema de leche | 14 lt | 10 lt | Vence en 3 días |
| Café en grano | 26 kg | 15 kg | Al día |
«¿Cuánto perdimos el mes pasado?» no debería ser una pregunta difícil.
En la mayoría de las cocinas y bodegas el inventario vive repartido entre planillas, cuadernos y la cabeza de quien lleva más tiempo. Funciona hasta el día que esa persona está de vacaciones, o hasta que alguien pide el número exacto de una merma.
Nosotros hacemos software para que ese número exista, esté al día y lo pueda ver cualquiera del equipo desde su teléfono.
Se opera igual que hoy: se recibe, se saca, se cuenta. La diferencia es que queda registrado y se puede consultar.
Cuánto hay en la bodega central y en cada área del recinto, al día y desde el teléfono. Sin bajar a contar para responder una pregunta.
Los productos bajo su mínimo, separados por proveedor, con la cantidad sugerida y el último precio pagado a cada uno.
Cada lote con su fecha. El sistema avisa antes de que caduque e indica gastar primero lo que vence antes.
Lo que se pierde queda registrado y explicado. A fin de mes hay un número y una razón, no una sospecha.
Planilla de conteo por área, diferencias ajustadas y documentadas, y el cierre del período con su informe listo para contabilidad.
Quién recibió, quién sacó, cuándo y cuánto. No para vigilar: para que una diferencia se pueda explicar en vez de discutir.
Se parte con lo que hay hoy. Nadie tiene que migrar años de historia ni aprender un sistema entero antes de ver resultados.
Montamos su espacio y cargamos una bodega de verdad. Sin costo y sin compromiso, para ver si le sirve antes de decidir.
Se completan áreas, proveedores y productos, y cada persona recibe su acceso con los permisos que le corresponden.
Ajustes sobre la marcha durante el primer mes, y las mejoras que se van sumando quedan incluidas.
Es un servicio, no una licencia que se compra y se abandona.
Cuéntenos cómo llevan hoy el inventario y le mostramos, sobre sus propios productos, qué cambiaría. La demostración no tiene costo.